Audio/Video: Salir de la ansiedad.


Estimados amigos:
En estos días he hecho mis primeros pinitos con el micrófono y he grabado un audio en el cual desarrollo la entrevista escrita que subí en la entrada anterior. Sigo haciendo hincapié en el tema de la ansiedad, angustia, estrés, etc. porque pienso que es un trastorno que está muy a la orden del día. En este audio que quiero compatir contigo voy a hacer un resumen de las ideas básicas que se plantean en los seminarios que imparto. A lo largo de mis años como terapeuta he podido observar que muchas personas que sufren este transtorno desconocen su causa y cómo poder afrontarlo para encontrar un camino de salida. Tal vez conozcas a alguien a quien le pueda servir esta información. Y si eres terapeuta puedes contrastar estas ideas con las tuyas propias para reforzar tus propios métodos. 
Aquí te dejo el video:
Saludos!!



Entrevista: salir de la ansiedad

Querid@ amig@, como es un tema que creo importante, en esta entrada voy a transcribir una entrevista que recientemente me han hecho desde la revista digital Conciencia sin fronteras. Creo que todos hemos padecido o conocemos alguna persona con este problema, por eso espero que pueda resultarte útil. Te paso también el enlace a la revista, es posible que en ella encuentres artículos de tu interés:


SALIR DE LA ANSIEDAD

1-¿Cómo podemos detectar si tenemos o no ansiedad?
Podríamos describir una larga lista de factores que nos ayudaría a detectar si somos candidatos potenciales: mal ambiente en el trabajo o en casa, problemas personales, obligaciones familiares, exceso de actividades, compromisos, horarios,... Pero la ansiedad va íntimamente ligada al carácter particular de cada persona y al modo en que afronta la vida. Cuando uno se toma las cosas demasiado en serio, si es muy autoexigente y responsable en todo lo que hace, si da demasiadas vueltas a los problemas, si no se permite un tiempo diario para relajarse y desconectar, si hace días que no se ríe de si mismo, es el candidato perfecto.
2-¿Puede hablarnos de la sintomatología?
La sintomatología es muy variada, puede ir desde una sensación de angustia en el estómago hasta el pánico incontrolado. Entre estos dos extremos nos encontramos con aspectos como el cansancio, contracturas musculares, irritabilidad, insomnio, dificultad para concentrarse, opresión pectoral, taquicardias, arritmias, mareos, vértigos, temblores, sudor, etc. Muchas veces los síntomas son tan intensos que impiden hacer una vida normal.
3-¿Cree que la ansiedad puede considerarse una enfermedad física?
No, en absoluto.
4-¿Por qué?
La ansiedad no se coge por ahí como si fuera una gripe. Los síntomas físicos que nosotros clasificamos como ansiedad son consecuencia de señales químicas e impulsos nerviosos generados por el cerebro. El cerebro funciona como un transformador: procesa pensamientos y los manifiesta físicamente. Por lo tanto, el cuerpo es simplemente un espejo en el que se refleja nuestra forma de pensar y de sentir. La ansiedad es un trastorno de la mente, que hace una interpretación de la realidad basada en patrones de conducta determinados (por ejemplo, la creencia de no ser capaz de poder afrontar o superar una situación). Esto también sirve para la depresión, puesto que ambos trastornos son diferentes expresiones de un mismo conflicto.
5-¿A qué se refiere cuándo dice que "Nadie va a sacarnos de la ansiedad"?
Cuando un paciente te dice: a ver que me vas a hacer, que ya he probado varias terapias diferentes y ninguna me ha funcionado. Te está diciendo que no quiere hacerse responsable de su problema y por lo tanto, hagas lo que le hagas no va a funcionar. Por eso explico en mis seminarios que lo primero que hay que hacer para salir de la ansiedad es tener claros dos conceptos: que la ansiedad no es una enfermedad y que nadie te va a sacar de ella si no te haces responsable de lo que te está pasando. Solo es necesario comprender que es lo que ha ocurrido, por qué ha ocurrido y que hay que hacer para volver atrás. Entonces la decisión de salir o no se convierte en un acto responsable y personal. Esta toma de responsabilidad no significa renunciar a la ayuda de profesionales, ni que no se deba tomar medicación en caso de necesidad. Significa que debemos abrir los ojos y tomar plena conciencia de la situación.
6- Según dice, la ansiedad tiene varías fases. ¿Puede hablarnos de ellas?
Si queremos salir de la ansiedad primero hay que organizar un plan de acción y para ello es necesario seguir algunos pasos. El primero es trazar un mapa emocional básico que nos permita observar el problema desde una perspectiva global. Esto nos ayudará a reconocer en que parte del proceso nos encontramos exactamente y nos va a servir como punto de referencia para saber que dirección debemos tomar, si estamos dando los pasos correctos o saber donde nos estamos equivocando. Para que resulte fácil de explicar y de entender he hecho una escala describiendo la ansiedad en cuatro fases:
1ª Fase (ansiedad leve):
Esta es una fase que cualquiera puede conocer bien. En ella no hay reacciones fisiológicas importantes. Solamente encontramos síntomas que se pueden asociar al estrés: sensación de angustia en el estómago, tensión mental, tensión muscular, opresión pectoral, cefalea, insomnio, cansancio, irritabilidad,...
2ª Fase (ansiedad aguda):
En esta fase las reacciones fisiológicas son evidentes en momentos de tensión. A los síntomas anteriores les añadiríamos: dificultad respiratoria, taquicardia, arritmias, sudor, mareo, orina excesiva, temblor de manos, tartamudeo, incoherencia mental,... Todavía se puede mantener el control de la situación y una vez pasados los momentos de tensión no se vuelve a pensar en ellos.
3ª Fase (crisis de ansiedad):
En esta fase las reacciones fisiológicas empiezan a dejar de estar bajo control. Se piensa mucho en los momentos de tensión y se esperan con preocupación. Sólo pensando en la situación aparecen los síntomas físicos: mareo, taquicardia, sudor, disnea,... En los momentos de máxima tensión se pierde el control del cuerpo y la capacidad de pensar de forma coherente (suele pasar por hiperventilación). Es lo que se llama crisis de ansiedad.
4ª Fase (ansiedad extrema):
Esta fase es grave. Se pierde el control de la situación, incluso en los momentos de reposo. Hay una sensación profunda de pánico que impide por completo hacer una vida normal. Los síntomas físicos se interpretan como señales de peligro, lo que sitúan a la mente de la persona en un estado constante de angustia. El cuerpo y la mente se encuentran en estado de shock.
En esta fase la vuelta atrás es muy larga y costosa. Además pueden quedar secuelas.
7-¿Cuales son los siguientes pasos a seguir?
Una vez reconocida la fase en que nos encontramos hay que preguntarse: ¿hacia donde quiero ir? Aunque la respuesta sea obvia, es necesario hacérsela, pues al contestarla es cuando uno toma la decisión real de hacerse responsable de su problema.
Entonces, el siguiente paso sería conocer cuales son los obstáculos que nos vamos a encontrar en el camino de regreso a la normalidad. Para ello he hecho tres clasificaciones:
1- Obstáculos externos.
Estos obstáculos no los podemos controlar y les vamos a echar la culpa de nuestra ansiedad. Aunque parecen muy evidentes y suelen ser el motivo detonante, ellos no son los responsables. Me refiero a los acontecimientos relacionados con aspectos de nuestra vida cotidiana y alrededores: la pareja, los hijos, los vecinos, el trabajo, el tráfico, las obligaciones, los políticos, el gobierno, la crisis, etc. Lo que en verdad nos causa la ansiedad son los pensamientos que proyectamos sobre ellos.
2- Obstáculos interpretados como externos.
Tampoco los podemos controlar y también les vamos a echar la culpa de nuestra ansiedad. Son motivo de gran tensión y preocupación, pero ellos tampoco son los responsables. Me refiero a los síntomas físicos.
Generalmente estos síntomas se interpretan como los causantes de la ansiedad. Cuando en realidad, la ansiedad es la causante de los síntomas.
3- Obstáculos internos.
Son los únicos que podemos controlar, aunque dejamos que ellos dominen de manera inconsciente el 90% de nuestras acciones. Me refiero a los pensamientos. Ellos son los verdaderos causantes de la ansiedad y de cualquier estado emocional. Los pensamientos se convierten en emociones y en síntomas físicos. Somos lo que pensamos y el mundo que vemos y sentimos, se ajusta a nuestros pensamientos. Está claro que, en el caso de la ansiedad o la depresión (y muchos otros desórdenes emocionales) hay que hacer una reestructuración profunda de nuestra forma de pensar, de sentir y de percibir el mundo que nos rodea. Esta es la clave principal.
8-¿Por dónde debería empezar una persona que sufra ansiedad?
A nivel práctico estos son unos consejos sencillos y asequibles para cualquiera. Quien decida probarlos se sorprenderá de su eficacia.
- Detener todo exceso de información y actividad mental innecesaria.
Evita: la televisión (sobre todo por la noche), las noticias, periódicos, radio, Internet, videojuegos, las películas agresivas (solo de humor).
- Regular la alimentación.
Evita: café, te, coca cola, bebidas azucaradas, bebidas tonificantes, bebidas light, chocolate, azúcar, bollería. Come lo más sano que puedas.
- Movimiento.
Camina. Cada día si puedes. Empieza con veinte o treinta minutos y poco a poco lo vas alargando hasta una hora. El ejercicio corporal elimina toxinas, moviliza la sangre y la linfa, pone en funcionamiento los órganos y fortalece el organismo. Después del paseo te sentirás mucho mejor.
- Relajación.
Es muy difícil tener una crisis de ansiedad si estamos relajados. Busca algún CD que contenga una relajación guiada, no demasiado larga, entre diez y veinte minutos es suficiente. Practícala dos veces al día. Cuando la aprendas podrás aplicarla en cualquier lugar o situación.
- Respiración.
Es un punto clave para controlar las crisis de ansiedad (que suelen desencadenarse por culpa de una hiperventilación). Cuando te sientas en un momento crítico, coloca tus manos sobre el estómago, inspira por la nariz, lenta y silenciosamente, nota como el abdomen se va hinchando, pero no llegues a la máxima capacidad pulmonar. Aguanta unos segundos la respiración. Relaja el pecho y el plexo solar. Exhala el aire por la boca libremente.
9-¿Qué tipo de terapia/s de ayuda propone para salir de la ansiedad?
- Psicoterapia, acupuntura, naturopatía, masaje relajante, homeopatía, esencias florales, reiki. Son terapias no agresivas que resultan eficaces como soporte.
- Buscar un hobby, una distracción. Trabajos manuales. Desarrollar la creatividad. Aprender un idioma. Aprender a tocar un instrumento musical. Apuntarse a un gimnasio.
- Chikung, Yoga, Taichi, danza,... ayudarán a regular el cuerpo y equilibrar la mente.
- Si la ansiedad está en una fase avanzada, entonces sería aconsejable acudir a un especialista médico y tal vez tomar algún ansiolítico en momentos puntuales, puesto que a veces es lo único que puede calmar la mente en las crisis de ansiedad.
- Y un consejo final: estúdiate, analízate, averigua las trampas mentales que te mantienen estancado y te impiden salir de la ansiedad. Desarrolla tu propio método terapéutico personalizado. Nadie mejor que tu sabe lo que necesitas para curarte.

Qigong para ansiedad, último movimiento.

Hola!
Al fin llegamos al último ejercicio e la serie para ansiedad, angustia, estrés, depresión, etc., del método Qigong Corazón del Tao.

Tal vez, la cualidad más característica de un corazón bien equilibrado sea la compasión.
Desarrollar la compasión hacia los demás tiene un efecto positivo sobre nuestra salud física y emocional. El hecho de abrir el corazón al prójimo conduce a una sensación de bienestar y serenidad. Ayudar a los demás desempeñando nuestra profesión con entusiasmo incrementará muestra autoestima y dará un sentido más elevado a nuestra labor.
El siguiente ejercicio, que podríamos llamar “Cierre”, calma y relaja, promueve la compasión, la claridad y la lucidez mental. Serena el corazón. Ayuda a conciliar el sueño.

Método 
Inspirando, desde la postura de inicio sube los brazos abiertos por los lados, con las palmas hacia arriba. Cuando lleguen arriba junta las manos.
Exhalando, desciende los brazos, con las manos juntas, hasta que lleguen  a la altura del corazón.


Inspirando, abre lentamente las manos, las palmas mirando hacia ti. Con las puntas de los dedos toca el esternón a la altura del timo. Llénate de una sensación amorosa.
Exhalando, estira los brazos hacia delante ofrece el amor a tus seres queridos, deseando la felicidad de todos, incluida la tuya propia.
• Continúa con la exhalación, abre los brazos expandiendo los frutos de tu amor y compasión al resto del mundo.
Inspirando, sube los brazos por encima de la cabeza, juntando las manos. Recoge el amor incondicional que te ofrece las personas queridas y las que aún no sabes que te quieren.
Exhalando, desciende los brazos, con las manos juntas hasta la altura del corazón.
Agradece.
Repite el ejercicio por tres veces y al finalizar coloca las manos sobre el Dantian. Permanece durante uno o dos minutos.

Aquí te dejo el enlace al video, para que puedas practicar.
Recibe un abrazo cordial!


Texto extraído del libro:
"Qigong Corazón del Tao, un camino hacia la salud emocional".

Qigong para ansiedad, quinto movimiento.

Aquí tienes el Qinto ejercicio de la serie para ansiedad, estrés, angustia, depresión, etc. Como ya sabrás son unos ejercicios extraídos del método de Qigong Emocional "Corazón del Tao". Ya solo queda uno más para terminar la serie. Este movimiento se llama "Apaciguar el corazón".
El corazón es como una pequeña llama que da calor y vida, pero cuando se inflama arrasa con todo cuanto encuentra a su paso. Para evitar esto debemos permanecer serenos. Un corazón sereno equilibra el sistema. Entonces nos proporciona lucidez, intuición y confianza en nosotros mismos para estar centrados y ser dueños de nuestra vida.
"Apaciguar el corazón" nos ayuda a encontrar el centro y a conectarnos con la tierra, calma el fuego del corazón, serena la mente, activa la circulación de la sangre en el abdomen haciéndola descender a las piernas. También libera los estancamientos energéticos del pecho y dispersa la energía hacia abajo. Ayuda a conciliar el sueño.

Método
Desde la postura de inicio, con las rodillas ligeramente flexionadas.
Inspirando, estira las rodillas y sube las manos con las palmas hacia arriba, por delante del abdomen hasta el pecho.
Exhalando, pon las manos mirando hacia ti, como si quisieras tocarte, relaja las muñecas, de manera que los dedos se dirijan hacia el suelo. Desciende las manos, casi tocando el cuerpo, los dedos dirigen el descenso de la energía estancada en el pecho. Flexiona ligeramente las rodillas, para ayudar a que el Qi descienda hasta los pies. Cuando los
brazos estén casi estirados, gira las palmas hacia arriba y vuelve a empezar el movimiento, estirando las piernas y subiendo los brazos a la vez que inspiras.
• Haz tres repeticiones subiendo las manos hasta el pecho y luego haces tres más subiendo las manos hasta la cabeza, como si cogieras agua en un cuenco y te la echaras por encima. La mirada se dirige hacia arriba. Recuerda que durante el descenso las muñecas se relajan y los dedos apuntan hacia el suelo.

Observaciones:
Imagina que con las manos coges agua fresca y te la viertes sobre el pecho, luego sobre la cara, purificando la energía y arrastrando la negatividad hacia abajo.
Deja que la exhalación se alargue un poquito más que la inspiración y saca el aire por la boca, esto te relajará profundamente.



 

Aquí tienes el video para que puedas ir practicando:


Texto extraído del libro:
"Qigong Corazón del Tao, un camino hacia la salud emocional".